¿Por qué no? ¡Contágiate de la fiebre del pop-up! Crear nuevas emociones. Impactar. Sorprender. Éstos son los objetivos perseguidos por los nuevos espacios y tiendas pop-up, también llamadas tiendas efímeras. El pop-up store no solamente está pensado para vender, eso queda para momentos pasados. Lo actual es vender una experiencia, todo un momento exclusivo.
La mejor fórmula: aprovechar espacios desocupados o móviles y convertirlos en escaparates con la esencia de marca. Un nuevo modelo de negocio. Una de las mejores ideas para los próximos años. Un fugaz punto de venta que nace y desaparece en tan solo dos, tres, quince días, como mucho un mes.
El éxito de estos espacios es su originalidad y la exclusividad de los productos presentados y su especial ubicación: una atmósfera especial y alejada de las típicas áreas comerciales. La clave es huir de lo cotidiano y alimentar la curiosidad de los consumidores, que tendrán en mente la oportunidad única que se ofrece en ese lugar, en ese momento y no en ningún otro.
Estas tiendas de guerrilla, que van y vienen, tienen una sencilla puesta en marcha: alquilar un local durante un corto período de tiempo y contratar empleados para un cometido concreto. Aunque en España el fenómeno es todavía bastante difuso, existen empresas que se han propuesto traer esta tendencia al mercado español organizando eventos de este tipo.
Una tendencia a la que se han apuntado marcas de diferentes ámbitos tales como Nike, la cadena de televisión FOX, la juguetera Toy”R”Us, la firma de moda Gucci, Prada o la web de subastas eBay. Todas ellas han podido recorrer, con sus tiendas fugaces, ciudades como Nueva York, Múnich, Berlín, Londres, París, Tokio, Madrid, Barcelona…
Sin duda el “pop up”, es una forma actual de estar presente en diferentes mercados y de poder emocionar y sorprender al consumidor en repetidas ocasiones.